23/09/2019

Estudio reconstituye el primer día en la Tierra tras el asteroide que mató a los dinosaurios

Científicos muestran cómo fue el minuto a minuto gracias a un cilindro de roca extraído de la zona de impacto.

Según la teoría dominante entre los científicos, hace unos 66 millones de años un asteroide impactó con la Tierra, en lo que hoy es el golfo de México, lo que provocó la desaparición del 75% de la vida, empezando por los dinosaurios. Ahora, el estudio de un cilindro de roca extraído en 2016 del lugar del impacto permitió reconstituir minuto a minuto lo que pasó el primer día luego del desastre.

“Es una de las ventajas con los cráteres de impacto. Su formación sigue leyes físicas muy bien definidas”, explicó el investigador del Centro de Astrobiología/CSIC y coautor del estudio, Jens Olof Ormö. “Podemos reconstruir una secuencia de eventos (por ejemplo, ver qué sedimentos siguen uno encima del otro). Por el tipo de sedimento (tamaño de los fragmentos, tipo y clasificación), podemos saber si se depositaron rápida o lentamente, y aproximadamente el tiempo que tardaron”, detalló.

De acuerdo a la investigación, el asteroide impactó liberando una energía equivalente a la de 10.000 millones de bombas como la de Hiroshima. Volatilizó ingentes cantidades de material y estudios anteriores han estimado que liberó en la atmósfera 425 gigatoneladas de CO2 y otras 325 de sulfuros (una gigatonelada equivale a 1.000 millones de toneladas métricas). Luego se produjo un tsunami que llevó agua del Caribe hasta los grandes lagos del norte de Estados Unidos, a unos 2.500 kilómetros de la zona del impacto.

Se estima que en apenas 24 horas el agujero que provocó el impacto se cubrió de una capa de unos 130 metros de sedimentos, que son los que han estudiado ahora. Ahí está escrita la historia del primer día de la vida en la Tierra tras la caída del asteroide, que significó la extinción de los dinosaurios y la emergencia de los mamíferos, publica El País. 

La extracción permitió concluir que los 40-50 metros inferiores, formados de roca fundida y fragmentaria (brechas) se depositaron minutos después del impacto. Una hora más tarde se había formado otra capa de unos 10 metros compuesta de suevita, rocas de vidrio y otros materiales fundidos. Horas después se llenaron otros 80 metros de sedimentos más finos. Al acabar el día, el reflujo del agua retirada con el impacto arrastró hasta allí ingentes cantidades de material de la región y de zonas mucho más alejadas.

Entre esos últimos sedimentos, los investigadores han encontrado gran cantidad de material orgánico, en especial el rastro de hongos y mucho carbón vegetal. Este debió de llegar desde los restos de los incendios provocados tanto por el impacto como por la caída de materiales incandescentes en las selvas que había centenares de kilómetros a la redonda.

Esa parte de la historia empezó aquel día, pero debió de durar años. En la roca extraída de los bordes interiores del cráter de Chicxulub hay una llamativa ausencia de materiales sulfurosos. No hay rastro de azufre en la zona y momento del impacto, aunque abundan las rocas ricas en sulfuros. Estos datos refuerzan la teoría de que el asteroide expulsó enormes cantidades de sulfuros a la atmósfera, impidiendo la radiación solar y enfriando el planeta. Las simulaciones indican que la temperatura media global descendió 20 grados y se mantuvo así unos 30 años.

Foto: Shutterstock.