13/11/2019

La ciencia explica por qué te despiertas en medio de la noche con un brazo dormido

Esta desagradable sensación la solemos asociar a falta de riego sanguíneo, pero la realidad a veces es otra.

Es una sensación común que a la mayoría le ha pasado en más de una ocasión. Te despiertas en medio de la noche con un brazo dormido y a los segundos sientes como si miles de agujas de pincharan la piel. Lo peor es que si trata de mover los dedos, la molestia se acentúa.

En general, pensamos que se debe a que nos falla el riego sanguíneo, pero la realidad es otra. James Dyck, investigador de neurología de la Clínica Mayo, explica que se trata de un fenómeno muy común: “Es un buen ejemplo de cómo el cuerpo trata de protegerse de la parálisis del sueño”, dijo a Vox.

“Lo más probable es que se deba a la comprensión nerviosa. Los nervios están siendo presionados y aplastados y eso causa los síntomas”, agregó. Es que en el brazo tenemos varios nervios, cada uno de ellos cumple una función: el axilar levanta el brazo por el hombro, el musculocutáneo dobla el codo, el radial endereza el brazo y levanta la muñeca y los dedos y el cubital extiende estos últimos. Dyck explica que no se comprende completamente la fisiología exacta, pero que el efecto que se produce al comprimir estos nervios durante el sueño es algo parecido a pisar una manguera.

Dyck dice que la sensación se debe en primer lugar a que el brazo está temporalmente paralizado porque durante el sueño REM el cerebro ha enviado una señal para causar parálisis. El propósito de esto es evitar que te actúes y en definitiva te muevas mientras duermes, pero el problema es que si te despiertas durante esta fase estarás consciente pero no habrás recuperado aún el control de tus extremidades, lo que puede provocarte verdadero terror. A este estado en el que te encuentras atrapado entre el sueño y la vigilia se lo conoce como parálisis del sueño, y en la antigüedad se conocía como “subida del muerto”.

La segunda razón puede deberse a que tu brazo se encontraba en una mala posición durante la fase REM. De esta manera se comprimen los nervios, y eso puede dañarlos, pero lo bueno es que el cuerpo se despierta cuando esto sucede, como mecanismo de protección. Cuando abres los ojos y tratas de aliviar la presión, los nervios vuelven a funcionar y es entonces cuando experimentas esa sensación tan desagradable de alfileres en tu piel, pero, contrariamente a lo que podías pensar, es una buena señal. Se trata de una fase temporal que significa que tus nervios están volviendo a la vida.

Foto: Shutterstock.