16/03/2020

Los problemas con el alcohol de un ex Real Madrid: ‘Comencé a beber a los 13 años’

Cicinho jugó al lado de figuras de la talla de Iker Casillas, Ronaldo y Zinedine Zidane, pero sus adicciones terminaron por acabar con su carrera.

A lo largo de los años, el fútbol ha servido como vehículo de movilidad social. Una puerta para salir de la pobreza y la precariedad. Diego Maradona, Arturo Vidal y Carlos Tévez son solo algunos de los ejemplos de jóvenes que nacieron sin oportunidades y lograron surgir gracia a su talento con el balón.

Sin embargo, el éxito dentro de la cancha y el estatus que puede traer consigo, no asegura el éxito en la vida ni que los problemas de la juventud desaparezcan por arte de magia.

Así quedó de manifiesto en las últimas declaraciones del ex futbolista brasileño Cicinho, quien en una entrevista con el diario Estado do Sao Paulo reconoció los problemas con el alcohol que tuvo cuando estaba en la cima de su carrera.

“Comencé a beber con 13 para 14 años, cuando fui para el Botafogo de Ribeirao Preto. Me dijeron que la cerveza era buena y bebí. Todo comenzó con el primer trago y no paré hasta los 30 años. Casi 20 años bebiendo”, declaro el ex lateral.

Cicinho jugó por la Selección de Brasil y su talento lo llevó a fichar por el Real Madrid, donde compartió junto a figuras de la talla de Iker Casillas, Ronaldo y Zinedine Zidane, entre otros.

Pero sus adicciones le pasaron la cuenta y su talento con la pelota no bastó. “Siempre fui un enamorado del fútbol. Cuando Dios da un don y no sabemos administrarlo es porque hay algo que va mal. No tenía más placer de entrar en campo, entrenar y concentrarme”, dice recordando sus días cuando jugaba en la Roma.

Tras su paso por el club italiano regresó a su país para vestir la camiseta de Sport Recife. Su último club fue Sivasspor de Turquía, equipo en el que jugó hasta 2016, dando así término a su aventura europea.

Fue su esposa la que lo sacó de sus adicciones. “Ella me animó a conocer los principios que tenía, que eran orientados a la palabra de Dios, y fue así que tuve mi transformación”.

Hoy con 39 años, dice que su objetivo es ayudar a las personas “para que no caigan en el camino donde yo caí”

“Hace ocho años que no tengo problemas con el alcohol y el cigarro. No traiciono a mi mujer, vivo los principios que Dios me pide. Espero que las personas lo miren por el lado del auxilio porque es triste ver a grandes jugadores del fútbol brasileño y mundial con el poder de influir por el lado bueno, y que lo hacen por el lado malo”, señaló.

Foto: Shutterstock