Donald Trump vuelve a romper todos los protocolos sanitarios tras recibir el alta - Actualidad - El Nueve

07/10/2020

Donald Trump vuelve a romper todos los protocolos sanitarios tras recibir el alta

El presidente estadounidense, siempre reacio a adoptar precauciones, hizo todo lo que se recomienda no hacer ante la pandemia.

Donald Trump montó un verdadero show tras ser dado de alta del hospital militar Walter Reed donde fue tratado por coronavirus. Digno de una película hollywoodense, el espectáculo incluyó llegada por los aires en helicóptero, música épica, paseo triunfal y un teatral despojo del barbijo en el balcón de la Casa Blanca.

El problema es que el presidente estadounidense, siempre reacio a adoptar precauciones, en su salida del recinto médico y en su regreso a Washington, hizo todo lo que se recomienda no hacer ante la pandemia.

Ya en su salida del hospital, el mandatario bajó las escaleras posando unas de sus manos por toda la baranda para apoyarse, algo que se ha recomendado no hacer, pues ese contacto puede facilitar el contagio de Covid-19.

Desde que salió del Walter Reed y hasta que descendió del helicóptero que lo trasladó a la Casa Blanca, se vio a Trump llevar puesta el barbijo. Todo un récord para un presidente al que no le gusta usarlo (no se le vio con uno hasta julio pasado, tres meses después de declararse la pandemia) y que hace burla de su oponente en las presidenciales, Joe Biden, por llevarlo siempre en público.

Sin embargo, esto también era parte de la puesta en escena del magnate. Una vez en el balcón, y con un gesto triunfal y calculado, Trump se quitó el barbijo. En un momento pareció incluso que lo iba a arrojar, pero en vez de ello lo dobló y se lo guardó en un bolsillo de la chaqueta.

Dos contraindicaciones en una: las autoridades recomiendan usar el barbijo en lugares públicos y de trabajo (la Casa Blanca, aunque tiene zonas de uso exclusivo para la familia presidencial, es el centro del Ejecutivo y lugar de trabajo de cientos de personas) y también piden no guardarlo doblado en los bolsillos, sobre todo tratándose un positivo. Lo óptimo es tirarla envuelta en una bolsa de plástico o ponerla en un estuche especial.

Pero estas no fueron las únicas contravenciones a las recomendaciones. Durante su estancia en el hospital, Trump hizo un breve paseo por las inmediaciones del centro a bordo de uno de los vehículos presidenciales, a fin de saludar a algunos de los simpatizantes que se habían acercado a desearle pronta recuperación.

Esta acción también fue muy criticada, pues las autoridades médicas ordenan un confinamiento estricto de los pacientes positivos. James Phillips, uno de los médicos del hospital, lo criticó duramente, pues el automóvil presidencial está sellado herméticamente, poniendo en gran riesgo de contagio a las personas que lo acompañaban.

El mandatario, además del video de su regreso, publicó otro con una breve declaración tras su llegada a la Casa Blanca, en el que señaló: “Sé que hay un peligro, hay un riesgo, pero eso está bien. Ahora estoy mejor, quizás soy inmune, no lo sé. Pero no dejen (que el virus) domine sus vidas, salgan, tengan cuidado”.

Pese al triunfalismo del presidente, su mismo equipo médico puntualizó que aún no ha pasado el peligro de la enfermedad. Sean Conley, su médico personal, admitió que están en “terreno no explorado”, pues Trump recibió un cóctel de fármacos experimental y solo ha estado tres días ingresado en el hospital.

Foto: Captura de video.