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L-Gante: ¿afuera de MasterChef pero adentro de la cárcel?
Si te estabas preguntando por qué bajaron de MasterChef a Elián, alias L-Gante, quizás acá aparezca una pista. No, no era porque Wanda no lo quería cerca ni porque no pudiera diferenciar una flautita de pan de un churro —del de panadería, aclaremos—: está en problemas con la Justicia. Sí, otra vez.
18 de septiembre de 2026
La receta que va a preparar esta vez lleva imputación por presuntas amenazas con armas de fuego, violación de domicilio y tres allanamientos.
Todo comenzó con la denuncia de una mujer que alquilaba una vivienda en General Rodríguez, en el country Terravista. Cheto, ¿no? Según su relato, primero apareció “El Oso”, señalado como tío de L-Gante, para exigirle que abandonara la propiedad. Días después, el cantante habría llegado acompañado por varias personas, al parecer “la mafilia”, y, según la denuncia, habrían ingresado por la fuerza. Parece que esta vez el delivery llegó sin que nadie hiciera el pedido.
Pero como toda historia tiene dos versiones, apareció Claudia, la mamá de L-Gante, a poner los papeles sobre la mesa. Según contó, la propiedad pertenece a su familia desde hace décadas y la denunciante habría usurpado el lugar. O sea, hay algo que se viene cocinando hace tiempo entre las partes. Por su parte, “El Oso” también salió a defenderse y aseguró que nunca amenazó a la mujer y que Elián tampoco anda con armas. En pocas palabras, el Oso jura que esta vez no sacó las garras.
Mercedes Ninci, quien mantiene un fuerte compromiso con el periodismo de investigación, se la jugó e ingresó a la propiedad, al parecer con autorización de “El Oso”. Pero lo más arriesgado fue que le hizo una nota a una ventana rota. Cuidado, Mecha: esa ventana sabe cosas. Y parece que la ventana sabía más de lo que pensábamos. Desde el interior ratificaron las acusaciones y aseguraron que L-Gante “coimea a los vecinos”.
La situación de L-Gante es compleja: en 2024 fue condenado a tres años de prisión en suspenso por amenazas y daño, entre otros delitos, incluida una amenaza calificada por el uso de un arma de fuego. Ahora, esta nueva imputación vuelve a complicar su panorama judicial.
Por suerte, el papá de Elián salió a defenderlo... Ah, no: lo mandó al muere. “Yo a Elián lo puteo cuando hace estas cosas”, lanzó, y también apuntó contra su entorno, al que calificó de “adulones” por no contenerlo. Pero dejó lo mejor para el final: “Es un pelotudo grandote”. Con padres como el de L-Gante, no necesitás enemigos.
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